¿Alguien tiene lo que hay que tener para jugar un partido contra mí ?, grita. Pero su mujer le convence para que reciba algunas clases de algún profesor experto: "Mira, aquel de chaleco rosa es el profesor". El profesor accede y se dirigen a la salida, mientras se forma un grupo muy grande de gente para ver al de Bilbao.
- Ha jugado Vd. alguna vez a golf, o a minigolf, o aunque sea a hockey hierba … ? - Qué hostias! Yo sólo a pala, en el frontón.
- Se trata de golpear la bola y dejarla “lo más cerca posible” de aquella bandera. ¿Me entiende Vd. ?
- ¡Claro que te entiendo! ¡Ahivalahostia! Ni que sería tan difícil éso.
Sin mediar más palabra, el de Bilbao golpea la bola mientras el profesor no quiere ni mirar y se lleva las manos a la cabeza. Sale la bola del tee como una bala en dirección a la bandera. Nadie salía de su asombro. Caminando, van hacia el green y cuando están allí mismo, al profesor se le ponen los ojos como platos y le dice al bilbaíno:
- Increíble! No la ha metido Vd. en el hoyo de puro milagro.
- Ahivalahostia!. Pues dime que hay que meterla, joder! No me digas “lo más cerca posible”.

1 comentario :
¡Jajaja! ¡Ahivalaotia, qué bueno!
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