
jueves, 8 de mayo de 2008
Despedida de soltera a la catalana
Celebrábamos la despedida de soltera de una de mis amigas y nos fuimos a un Club de StripTease masculino. Una de las chicas quiso impresionar a las demás, así que sacó un billete de 10 euros y cuando el 'stripper' vino hacia nosotras, mi amiga le pasó la lengua al billete y se lo pegó en un carrillo del culo.
Para no ser menos, otra amiga sacó un billete de 20 euros, llamó al macizo de nuevo, le pasó la lengua al billete y se lo pegó en el otro carrillo.
En otro intento por impresionarnos, una tercera sacó un billete de 50 euros, llamó al pibe y le pasó la lengua al billete.
Yo empecé a preocuparme por cómo se estaban poniendo las cosas, pero por suerte ella sólo le pegó el billete, de nuevo, en una de las nalgas. ¡Pero mi alivio duró poco tiempo! Viendo la forma en la que las cosas se estaban desarrollando, el bailarín se dirigió hacia mí... Mientras todas mis amigas me miraban, el boy me provocaba para que yo subiera la oferta. Mi cerebro estallaba mientras buscaba mi billetera. ¿Qué puedo hacer?... Entonces apareció la catalana que llevo dentro. ¡Saqué la tarjeta del cajero automático, se la pasé por la raja del culo, cogí los 80 euros y me fui a casa !
miércoles, 7 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
Dios no creó a los abogados

EN la película «La guerra de los Rose», Danny de Vito iniciaba su discurso preguntándole a su cliente: «¿Sabe lo que son cien abogados muertos?»..., él mismo se respondía: «Un buen comienzo».
Si Juan Antonio Roca ha visto la cinta estoy seguro de que hoy pensará lo mismo, sobre todo, después de saber que la minuta de los leguleyos que le defienden por sus "asuntillos" inmobiliarios le va a costar decenas de miles de euros.
Una ley no escrita de la profesión dice que un abogado incompetente puede demorar un juicio meses o incluso años. Sin embargo, un abogado competente puede demorarlo muchos más. Según como se mire, esta facultad supone una ventaja para algunos, aunque para la mayoría suele significar la ruina. Los gitanos tienen una maldición muy gráfica: «Que tengas un juicio –espetan a sus enemigos–, aunque lo ganes», suelen concluir.
Me dicen que en Estados Unidos no se hace nada sin consultar a un abogado, y nada se deshace sin que estén presentes dos, por esta razón, han proliferado de tal manera que son objeto de sátiras cada vez más crueles. El otro día me contaron una:
-¿Sabes cuál es la diferencia entre el cadáver de un abogado y el de una rata tendidos en la autopista?
-No
-Pues que delante de la rata hay huellas de frenada.
-Chico, pues no sé por qué dices eso, a fin de cuentas Dios los creó para incordiar.
-Dios no creó a los abogados.
Josetxu Rodríguez
Aquí el artículo sobre los periodistas, y aquí, el de los funcionarios.
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