
LE llamamos de todo: muermo, pueblerino, perezoso... pero le da igual. "Donde mejor estoy de vacaciones -dice- es tirado en cualquier parte, sin horarios que cumplir, colas que sufrir o itinerarios que completar. Como en casa, en ningún sitio". Además, no piensa repetir la experiencia con Ryanair porque no soporta que el billete de la maleta cueste más que el suyo y tenga más espacio que él en la nave: "No sé, me siento raro. Me da por pensar que quizá ella tenga derecho a paracaídas y yo deba adquirir uno en una subasta de urgencia mientras el avión da trompicones camino de un aterrizaje forzoso".
No hay ningún país ni cultura milenaria que le saque de su ensimismamiento local. "En mi luna de miel -explica con desgana- hice un viaje en el que pude conocer México y no me resultó especialmente atractivo porque lo encontré lleno de tópicos: los mariachis son iguales que los que salen por televisión, la comida es muy picante y los sombreros demasiado grandes. China también me decepcionó con sus omnipresentes rollitos de primavera, sus abanicos y los kimonos multicolores como los que venden en las tiendas de disfraces. En Polinesia acabé de los graznidos de los loros hasta la coronilla: mucha selva, mucho cántico maorí y tal y tal. De salvar algo, mencionaría el baile de las chicas con los cocos".
En su opinión, ya ha viajado lo suficiente y ha visto todo el mundo que tenía que ver. Luego supe por su mujer que habían estado en Port Aventura. Es un caso perdido.
Josetxu Rodríguez
Os habeís parado a pensar en que:
Antes del sexo cada uno ayuda al otro a desnudarse.
Después del sexo, cada uno se viste solo.
"Moraleja de la historia" :
En la vida nadie te ayuda cuando estás jodido .
Eneko, en 20 minutos NO hay nada mejor que una catástrofe para darse cuenta de lo seguras que son las factorías atómicas. Basta echar un vistazo a Fukushima para comprobarlo. La presidenta del Foro Nuclear lo explicaba muy despacito el otro día: Lo que se ha demostrado en Japón, dijo, es que estas instalaciones "pueden resistir un terremoto y un tsunami". La pena es que mientras hablaba, las imágenes que mostraba la televisión una y otra vez eran las de dos reactores saltando por los aires. Es lo que tiene el átomo feroz, que va a su aire sin pensar en las consecuencias.
Yo creo que habría que refundarlo, como hicieron con el capitalismo hace un par de años cuando todo el sistema financiero mundial estuvo a punto de irse al carajo. Ustedes ya saben cómo acabó aquella historia: pagando todos a escote los efectos de la codicia de unos cuantos desalmados; y de la refundación, si te he visto no me acuerdo. Con esa experiencia, nos será más fácil sacar conclusiones sobre el futuro de la energía atómica. En cuanto pasen unos meses volverán los cantos de sirena, como los del exministro Sebastián, que afirmó: "Temer a la energía nuclear es como tener miedo a los eclipses de sol". O los de Rajoy, para quien "es la más barata y más limpia a día de hoy". Limpia no sé, pero barata seguro que sí, porque los estragos que va a provocar en Japón tendrá que asumirlos el Gobierno. Así cualquiera cuadra la cuenta de resultados.
Josetxu Rodriguez
Por si se presenta la ocasión y hay que hacer uso de él. Si el vecino no te deja dormir con sus ruidos, coges el ordenador, conectas los altavoces, los acercas a la pared y subes el volumen. Seleccionas esta página y puedes escoger como vengarte, el 9º es el mejor....
www.jodealvecino.com

EL jueves 15 de abril de 2021, a las 17,30 de la tarde, mataré a mi vecino. ¿Y por qué?, se preguntarán ustedes. Por una sencilla razón: me gusta echar la siesta y antes de esa hora no hago esfuerzos innecesarios. Espero que no se lo tome a mal, porque es una buena persona, aunque muy duro de mollera.
Además, ya hace diez años que le di la fecha concreta sin que pareciera importarle. "Vecino -le dije- no me parece bien que plantes esa sequoia en la linde de mi jardín, porque luego crecerá y tendremos problemas. Ahora es un arbolito encantador, pero en 20 años será gigantesco y dará sombra a mis geranios, y ya sabes que no les gusta la sombra porque les ataca la mosca blanca. La gente suele matarse por estas tonterías y nosotros no somos ajenos a esos impulsos". "Tú haz lo que tengas que hacer con total confianza, que para eso somos vecinos", me dijo.
Y eso es lo que haré, asesinarle. Primero, le demostraré que tenía razón, que el arbolito que plantó hace diez años y cuyas ramas entran ya por la ventana de la cocina, atraviesan la casa por dentro y taponan la entrada, no es apropiado para casas adosadas, sino para parques nacionales. Luego le hablaré de las cañerías rotas, las cigüeñas, las ardillas coreanas que crían en su ramaje y me roban el muesli y de que tengamos que entrar en casa por la ventana del primer piso trepando por una escala. Yo creo que al final lo entenderá y me facilitará el trabajo todo lo posible, porque, en esto de asesinar, soy principiante.
Josetxu Rodríguez
Eneko en 20 minutos