miércoles, 14 de mayo de 2008

Historia mínima: Te hago lo que quieras por 50 euros


Una mujer estaba sentada en un bar disfrutando de una copa, para relajarse después del trabajo, se abre la puerta del bar y entra el tipo más guapo que había visto en toda su vida. Era alto, musculoso, bien plantado, elegante, de abundante pelo oscuro, unos brillantes y enormes ojos verdes y una preciosa sonrisa. Cada uno de sus movimientos era tan masculino y sensual que la mujer no podía quitarle los ojos de encima.
El hombre se da cuenta de la mirada observadora de la mujer y, con sonrisa sexy y pícara, se le acerca. Ella se sonroja y se prepara para disculparse por su mirada inquisitiva pero antes de quetenga tiempo de abrir la boca... él se inclina y le susurra al oído:
"Haré cualquier cosa... -su voz era suave y profunda-.Cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa que desees, cualquier cosa con la que hayas soñado o fantaseado, cualquier cosa que quieras... Por 50 euros. Sólo te pongo una condición..."
Temblando ya de expectación, la mujer le pregunta cuál es la condición. Y el tipo le contesta: "Tienes que decirme lo que quieres que haga en sólo tres palabras". La mujer mira fijamente a los ojos hipnóticos del hombre por un segundo, analizando la proposición... Mete la mano en el bolso y saca los 50 euros. Apunta su dirección en una servilleta del bar, la dobla, mete el billete dentro y se la pone en la mano. Se inclina y le susurra al oído:
"Límpiame... la... casa".

Campaña de sensibilización contra drogas y robos


El que avisa no es traidor...

La mafia de Coslada ya está en el trullo


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Birmania se enfrenta a su segundo desastre


Pedro Molina

No es una sugerencia, es una adivinanza

Dado el elevado cociente intelectual medio, tanto de los editores como de los lectores de CADUCA HOY, recurro a este medio para plantear una cuestión que me reconcome las neuronas.
O sea, si va un señor malo con una pistola y se carga a un señor bueno gritando al mismo tiempo una consigna política y luego lo reivindica en nombre de la liberación nacional de Chechenia, por ejemplo, y van y le cogen le echan tropecientos años de cárcel y cuando los acaba le aplican la doctrina Parot.
Si ese mismo señor malo roba un coche, se droga, se pone a ciento sesenta km/h, se traga una raya continua y se estampa contra el coche del señor bueno y le mata, cualquier juez o jueza le echará veintitrés euros de multa y dos días de arresto domiciliario por falta leve.
Es decir, si el señor malo le tiene tanta manía al señor bueno que se lo quiere cepillar sin mayores problemas, ya sabe lo que tiene que hacer.

Vitriolo

Se meten en cada charco...






Parece mentira, pero ocurrió así, aunque no sé dónde.

La Italia que quiere Berlusconi


Eneko, en "20 minutos"

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