viernes, 12 de septiembre de 2008

martes, 9 de septiembre de 2008

Y a tomar pol culo los nietos...


Gorkalimotxo da ideas...

Carta abierta al Rey de España de la madre de Nicola Lococo



P
ARÍ, sola y con dolor, en marzo del 68. Nicola compartió mi leche con otro niño castreño. Creciendo en plena transición fue testigo directo de todos los cambios que iban sucediéndose. Junto a otros niños de Castro-Urdiales, pudo disfrutar de la primera asociación de padres, de vecinos y revista, de las que fui fundadora, secretaria, vocal y colaboradora. Sufrió en su inocente espíritu la terrible, ardua y dolorosa lucha llevada a cabo por mí, en defensa de mi hijo pequeño. Eso sí, Señor Rey, siempre, siempre, sin violencia y sin sangre.
Para que mis dos hijos de sangre no fuesen devorados por los indeseables, me vi obligada a salir de mi pueblo. Trabajando día y noche, dentro y fuera de casa, conseguí criar a mis hijos y darles a cada uno las carreras que eligieron. Entonces sin la EGB, me formé y hoy soy licenciada, investigadora, doctorada y políglota. Todo lo hice sola y sin ayuda de nadie, ni física ni económica. Ése era el ambiente que mi hijo Nicola respiraba en casa.
¿Qué le ha podido suceder a Nicola para tener la osadía de escribir sobre un oso?
¿Está claro, verdad, Señor Rey? ¡La libertad! ¿En qué puede manchar a su nombre lo escrito, Señor Rey? El fiscal, condenando a estos jóvenes, libres pensadores, en nombre del Rey de España, lejos de ensalzar al Rey, lo envilece. En cambio, yo sé de una persona que no sólo ensucia su noble nombre, también el de toda la corona, y el de todos los súbditos que vivimos bajo su manto protector. Los españoles.
El susodicho es italiano, de Sicilia. Tío paterno de Nicola. Ex magistrado del Supremo en Roma. Obtuvo cinco viviendas sociales en Castro-Urdiales, que desde su mismísima posesión han sido alquiladas. Las mencionadas viviendas hacen parte del capital de una empresa inmobiliaria, llamada Inmobiliaria Diodon S.A. Ese ilustrísimo dice ser amigo suyo y de toda la familia real. Y el ilustrísimo, ex magistrado del Supremo en Roma, muestra a todos el título nobiliario español de la reina Isabel la Católica, hinchado y agresivo, como el Diodon que siempre ha sido. El título reza dado por usted, en nombre de los servicios sociales prestados en beneficio de España. Sí, sí, Señor Rey, el ilustrísimo tiene un título nobiliario español.
Con todos mis respetos, espero que usted pueda deshacer semejante entuerto, y si el fiscal Zaragoza quiere honrar al Rey de España, que elija al siciliano y que no enmierde su nombre con mi hijo.
¡No con mi hijo!

María Evangelina Cobo Zaballa Castro-Urdiales

lunes, 8 de septiembre de 2008


Eneko, en 20 minutos

Pobres titiriteros


ANDAN los titiriteros desesperados. La crisis arrecia y la gente no se rasca el bolsillo para recompensar su arte. Así que uno pasea por El Arenal o por el muelle de Ripa y en lugar de escuchar el discurso de presentación del espectáculo callejero, lo que oye es un panegírico en el que se increpa al personal. "Los que no vayan a echar nada pueden aprovechar para ir al váter... y ojalá no tengan papel", dice uno blandiendo un cesto en el que cabría un cerdo y dos si son pequeños. Y la gente se ríe nerviosa, hace que llama por el móvil o se vuelve como si estuviera buscando a alguien.

Algunos argumentan la bronca con acento porteño: "Miren, nosotros no somos pobres. Si lo fuéramos, estaríamos con una lata en la mano a la puerta de la iglesia. Nosotros somos artistas y vivimos de nuestra espectáculo. Así que no nos jodan echándonos las monedas que les sobran en el bolsillo porque nos están ofendiendo. Qué menos que dos euros por el rato que les estamos haciendo pasar, que un katxi vale cuatro. Si no pueden permitírselo, también pueden aplaudir, pero preferimos los euros, pibes". Más claro, agua.

Desconozco cuál será la nómina de estos cómicos de la legua que se juegan las alubias sobre el asfalto, pero sus caras son todo un poema cuando retiran lo recaudado. Si alguien está leyendo esta columna, puede que aún esté a tiempo de acercarse a El Arenal y sentirse un mecenas y, de paso, levantar un poco el pabellón de una ciudad que dice beber champán en lugar de agua pero que permite que sus juglares no lleguen a fin de mes.

Además, tal y como va la economía, quién sabe si el año que viene no somos nosotros lo que estamos dando volatines en la acera para ganarnos el pan.

Josetxu Rodríguez

La madre de Solbes le gana en popularidad


Asier y Javier

Ya estamos aquíiiiiiiiii

Así nos fuimos...


y así volvemos...

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...